martes, 1 de mayo de 2012

Mas alla de la vida

Hola lectores!

Se encontraran increiblemente raro un post como este, pero no importa, es mi blog.

Queria hacer una entrada diferente... bastante, asi quisiera compartir una historia que escribi el otro dia y me parecio interesante, sin embargo, antes de leerla deben seguir dos pasos, puesto a que son pre-requisito para lograr el efecto que quiero. Es solo una prueba, y espero de buenos resultados... pero bueno, aqui va:

1.Click aqui!  : Una vez le den un click, ponganse audifonos y presionen la bocina que esta abajo hasta que el volumen de la lluvia baje al minimo. Dejen la pagina abierta, solamente sirve para emular el sonido de la lluvia.

2. Click aqui! : Esto les abrira un link de una cancion. Cuando esten listos para leer, presionen ``Reproducir´´ y lean la historia con todos estos factores. Si leen tan rapido como yo, antes de que la cancion termine, habran leido todo el contenido.

Ahora bien... a leer:



Mas alla de la vida



Se quedo tirado en medio de la acera de la catedral mientras la lluvia le arañaba la espalda. No comprendía como era posible que aquello que un día estaba en sus manos le fuese arrancado para siempre con tan solo una palabra.

``Si, acepto´´ dijo ella sin vacilar palabra alguna, sin temblor en su tono de voz, sin pensarlo dos veces, aventurándose a aquella sagrada unión, a los ojos de los hombres y con Dios como testigo. Pero era aquello precisamente lo que estaba matándolo. Haber presenciado aquel instante que destinaría su presente a un sufrimiento que no parecía acabar.

Así que dio media vuelta y se dirigió a la puerta al mismo tiempo que sus lagrimas se dirigían a sus mejillas. No le importaron las miradas, no le importaba interrumpir algún evento de aquel matrimonio de aquella a quien había amado durante tanto tiempo, y que la vida le arrancaba de sus manos para siempre.

``Una tormenta en medio de una boda, bastante irónico´´ Pensó para sus adentros. Y una vez más se culpó de haber sido tan ciego, tan estúpido, tan loco, tan descuidado.

John cruzó la calle y la tormenta parecía no tener importancia alguna, el frío tampoco era impedimento para él. Quería estar solo un buen rato y caminar. Irse lejos de aquel sitio donde su alma estaba siendo despedazada por un millón de cuervos que sin compasión se peleaban por jirones de su sufrimiento y hacían pedazos lo mejor de aquella historia.

No supo cuanto tiempo había pasado, pero se encontró a si mismo en la entrada de aquel parque donde el, dos año antes, estuvo de rodillas, inclinando su barbilla hacia arriba para mirar esos ojos azules que tanto le habían gustado. Sosteniendo un anillo de compromisos, al tiempo que Sarah, de la misma forma en que acababa de hacerlo instantes antes, ella dijo ``Si´´ y segundos después se arrojaba en sus brazos, besándolo.

Fué a parar en aquel columpio donde ella había estado sentada aquel día. Tomó asiento, inclino su rostro al cielo, y sintió como aquellas lagrimas del cielo mojaban su rostro, gota tras gota, mezclándose a sus lagrimas, como si de cual suma se tratara.

Pero de repente sus pensamientos fueron interrumpidos, y la vio una vez mas frente al portón del parque. Esta vez con su vestido de novia, empapada en lluvia y llanto, mirándolo en la distancia, y aun sosteniendo el ramo entre sus brazos.

Así que evadiendo toda confusión levanto la mirada hacia ella, y se encontró en la distancia con esos ojos azules como el cielo, y esa mirada de culpa disfrazada de sonrisa que desde niños lo había cautivado.

-Estas toda mojada, se va a arruinar tu vestido -Gritó el joven mientras se acercaba a ella.

-No es precisamente como me hubiese gustado casarme, pero creo que tendré que conformarme-dijo ella lanzando el ramo de flores a sus espaldas hacia la calle y rodeando al joven con sus brazos por encima de los hombros, al tiempo que el se abrazaba a su cintura - Dime John, ¿Que se supone que he de hacer ahora? El tiempo finalmente ha llegado y no puede ser posible que...

-Descuida... ya aprenderás a vivir con eso... ¿Aún llevas el collar que te regalé ese día?

-Nunca lo quito de mi cuello.

- Te amo, nunca lo olvides, espero volverte a ver, solo espero que ese no haya sido nuestro tiempo y que la vida pueda darnos otra oportunidad, sea donde sea que vayas...- dijo John entre lagrimas, para luego besarla como nunca antes lo había hecho, como la primera vez, como si no importara absolutamente más nada en este mundo, contrario a todo y aferrándola fuertemente a su cuerpo.

Entonces abrió los ojos y despertó de su ilusión. La lluvia comenzaba a cesar.

Abrió las puertas de la iglesia una vez mas, y allí estaba ella, aún usando ese collar con forma de cruz que el le había regalado. Con su hermoso vestido, al lado de otro hombre, pero mirándolo fijamente a través de todo el mundo, y cruzando sus miradas por un segundo que pareció eterno.

Ella se llevo la mano al cuello y le dirigió la mas hermosa sonrisa que jamás le había dirigido. Entonces John pudo leer sus labios cuando dijo sin sonido alguno ``Nos vemos luego, esperame dondequiera que estés´´.

Entonces salio el sol, al tiempo que el hombre se alejaba solo por las calles de la catedral, sosteniendo el ramo de flores que ella, en sueños, había arrojado para el. Y su alma encontró el descanso mas allá de la vida, mas allá de la muerte.



Espero les haya gustado
Amel De Leon