sábado, 22 de septiembre de 2012

Escritores...

Me di cuenta de una cosa, aquellos que escribimos, somos aquellos que nunca olvidan, esos que tenemos claro que las cuentas del alma nunca se pagan, solo dejan de preocuparnos momentaneamente.

Pero en algun momento, mientras estas fumando un cigarrillo en tu balcon, mientras estas tomandote una cerveza sólo en un bar, despreocupado, esas cuentas te persiguen. Y te atormentan.

Y alli empezamos a 
rebuscar nuestro pasado, abrimos un cuaderno (o blog) y hacemos al mundo partícipe de nuestras emociones, de nuestros pensamientos.

Pero es como yo siempre he dicho: De las historias tristes se hacen los mejores cuentos.

Terminamos la cerveza, pagamos la cuenta, ponemos el vuelto en el jarrón de la propina y sonreímos mientras caminamos a casa, sabiendo que a pesar que no podemos cambiar el pasado, tenemos un camino por delante.

Amel De León